¿CÓMO APRENDER MINDFULNESS AYUDA A TU HIJA O HIJO?

La práctica de Mindfulness o Atención Plena en edades tempranas contribuye a traer una actitud amable y de aceptación al momento presente, ya sean en situaciones adversas o de bienestar. Con el entrenamiento continuo tu hija o hijo conseguirá entre otras cosas:

  • Mantener la quietud en este mundo en el que todo va tan rápido. Los niños aprenden principalmente a través de aquello que ven de los adultos, sus compañeros, lo que ven en televisión, en internet… reciben estímulos cada vez más negativos, llamativos y rápidos que son captados por su cerebro e interiorizados para su desarrollo.
  • Aprende a asentar su seguridad a lo largo de su crecimiento a través de la profundización en sí mismo o sí misma. Teniendo relaciones más sanas a lo largo de su vida. Con una autoestima fuerte y sana.
  • A conocer sus emociones y dirigir su presente hacia el lugar elegido en ese momento, a través de la gestión consciente.
  • También, a vivir con mayor atención y concentración en beneficio de sus estudios y futuro profesional en el que tan importante es tener foco cada día, estar centrado.
  • A ser más feliz, pleno y agradecido por todo lo que les rodea; familia, amigos, un techo, ropa, colchón en el que dormir, alimentos, agua con solo abrir un grifo…
  • Le ayuda a ver su propia verdad. A crecer y llegar a ser adolescentes y adultos con mayor seguridad en sí mismo, empático y en equilibrio. 

Y esto no solo Mindfulness ayuda a tu hija o hijo como individuo. Ayuda también al entorno en el que vive y se mueve hoy, mañana y siempre. 

Ya se implementa en:

Ámbitos como el Deportes Olímpicos, deportes profesionales como el baloncesto de la NBA, el Ejército y Fuerzas armadas, profesionales médicos para ayudar a paliar enfermedades (sin sustituir a medicinas), escuelas infantiles y colegios … ya utilizan Mindfulness o Atención Plena para entrenar su atención y concentración al momento presente.

Declaraciones de LeBrom James sobre la importancia de Mindfulness para él.

De este modo bajan el nivel de estrés, lo que hace que la mente pueda ver con mayor facilidad lo que está sucediendo, sin bloquearse o nublarse, y encuentre la manera de continuar. 

La práctica de la Atención Plena no solo ayuda a la persona que lo practica para vivir su presente con más consciencia, siendo este una ayuda a corto plazo, sino que está demostrado por diversos estudios que quien practica asiduamente, tiene una vida con mayor equilibrio.

Esto quiere decir que, cuando se le presenta un problema (y todos tenemos problemas o retos que ir superando para continuar con nuestro desarrollo) su mente estará mejor preparada para enfocarse en buscar una solución.

Ejemplos cotidianos con Mindfulness

Por ejemplo, si estás en el trabajo y un cliente viene enfadado porque siente que ha pagado de más, tú en vez de defenderte y acabar discutiendo con él, es muy probable que mantengas la conversación en un tono normal y le expliques al cliente buscando el modo en el que mejor podáis comunicaros.

Te pongo otro ejemplo, cuando llegas del trabajo cansada o cansado y, tus hijos discuten y vienen a ti gritando tú, en vez de regañarlos podrás escucharlos desde la calma y encontrar un modo más tranquilo para que solucionen su desacuerdo.

Es cierto que no significa que nunca nos vayamos a enfadar. Somos humanos y las emociones forman parte de nosotros. Es más, no debemos tapar lo que nos sucede pero sí saber gestionarlo desde un modo más amable para nosotros, y para las personas que nos rodean y esto se aprende con entrenamiento en Atención Plena o Mindfulness tanto para nosotros como para tu hija o hijo.

Comenzar a practicar desde pequeños ayuda a los niños a conocerse de un modo consciente, sabiendo y aprendiendo técnicas y herramientas para darse cuenta de qué les está sucediendo en el momento presente en el que se dan cuenta de que una emoción es más intensa y le está llevando a accionar de un modo del que más adelante podría arrepentirse. Es aquí cuando aprenden a parar para reflexionar sobre lo que está ocurriendo, para poder gestionarlo sin ser arrastrados por la situación del momento.

Pequeños pasos para integrar Mindfulness

Algunas estrategias para enseñarles a parar:

  • Enseñarles a respirar de manera consciente (respiraciones conscientes) , desde su ancla. Ya sea en el lugar en el que está o apartándose un poco. 
  • Pasear.
  • Meditar.
  • Hablar con alguien sobre lo que le está sucediendo.
  • Dibujar. 
  • Escribir.
  • Bailar.

En definitiva, la práctica de Mindfulness para tu hija o hijo le va a aportar una gran ayuda, como abordamos en una entrada anterior de la frustración, y la gestión de emociones.

Te dejo el link directo a mi agenda para que puedas reservar conmigo si quieres más información sobre las clases de Atención Plena Online para tu hija o hijo.