SALIENDO DE LA FRUSTRACIÓN

Y es que la frustración, es una emoción que todas y todos vivenciamos y experimentamos en algún momento. No desaparece de los niños ni de nosotros por completo, pero sí que es importante enseñarles a a reconducir esas situaciones en las que se den.

CLAVES

Para poder seguir avanzando en este camino de la atención plena, exponemos a continuación las siguientes claves que nos pueden servir de ayuda.

Clave 1: Tenemos que diferenciar entre una necesidad y un deseo.

Si tu hija o hijo dice que quiere un juguete y que tiene que ser justo en ese momento, podemos preguntarle por qué lo quiere de manera inmediata. ¿Puedes esperar a tu cumpleaños? Es indagar con ella o él en posibilidades y llegar a un acuerdo entre los dos. No es no «porque no», es «no ahora», pero más adelante podría ser. «Vamos a ver el mejor momento». Y en el caso de que sea no porque es algo que es innegociable, en ese caso dile por qué es innegociable de una manera que pueda entenderlo, o que pueda seguir preguntándote y entenderlo en algún momento. Que sepa que puede venir a preguntar más adelante, aunque la decisión del NO siga siendo igual. Con firmeza y cariño.

Clave 2: Eres su guía.

Como comentábamos en otro momento, nuestras hijas e hijos nos ven como sus ídolos y referentes, por lo tanto: tu eres su guía. Su ejemplo. Si estás haciendo una actividad y no te sale bien, mira cuál es tu reacción y las palabras que pronuncias, incluso tu postura. Tu hija o hijo retiene lo que estás viviendo y cómo lo estás sintiendo y lo retiene para probarlo y quedárselo.

Clave 3: Conecta primero contigo.

Haz un análisis rápido de lo que acabas de decir: desde dónde lo has dicho (si ha sido desde una emoción o razonamiento), si ha sido una reacción o algo meditado, observa tu postura y tu energía para ser consciente primero qué estás transmitiéndole tú.

Hay veces que puedes estar estresada o estresado por ejemplo cuando tienes prisa en ir a otro sitio porque cierran la tienda y necesitas que se vista rápido para salir, o que arregle su habitación… Tiene un mal comportamiento porque tiene una necesidad no cubierta en ese preciso momento, por lo que puede decirte algo que pueda herirte, o herir a su hermana o hermano… Por lo tanto, es bueno que te vea conectando contigo y tu respiración. Busca la calma siempre que puedas.

Clave 4: Observa si hay una necesidad sin cumplir.

Relacionada con la clave anterior, quizá tu hija o hijo se encuentra cansado, tiene hambre, sueño… es decir, tiene una necesidad sin cumplir y está respirando tu estrés, tu prisa por llegar a algún sitio, él está intentando seguir tu ritmo acelerado, cuando el suyo es diferente. Pero muchas veces no nos damos cuenta que hacemos que ellos sigan nuestro ritmo allá donde vamos, en vez de adaptar las cosas que debemos hacer pero a su ritmo. Quizá no nos va a dar tiempo a hacer todo lo que tenemos que hacer, pero quizá podemos partir esa tarea en diferentes días. O esa tarea hacerla en otro momento del día en el que el niño esté con otra persona. O puede haber otra persona que pueda ayudarnos con una parte de esa tarea.

Clave 5: Asignar responsables de orden de la casa.

Es importante que no se acuesten estando la casa desordenada y que cuando se levanten esté ya todo perfecto. Lo ideal es que recojan su parte y vean al resto de la familia recogiendo o que cada uno tenga su tiempo al día de recoger y aunque no se haga a la vez, en familia, sí que se cumpla cada día. A lo mejor un día no es posible por lo que sea, no es ser estrictos pero sí tener el hábito para que ellos cojan ese hábito como suyo, y para que tu no estés recogiendo toda la casa sola como si fuera obligación tuya exclusivamente. Recuerda que somos un equipo. La familia es un equipo, por lo que hay que repartir quehaceres adaptados, claro que sí, a la edad y al momento de cada uno.

Clave 6: Enseña a tus hijos las horas y cronometrad juntos las tareas como éstas.

Dándote permiso a que no se cumpla todos los días, pero sí la mayoría de las veces. Pon la hora de cada día de recoger la casa. Y sobre todo, tomar el hábito de tirar todo lo que voy haciendo que me sobra (abro yogurt pues tiro la tapa inmediatamente) termino de jugar y guardo el juguete, me quito el pantalón y lo pongo en el armario en el cubo de la ropa sucia… y así  no vamos acumulando cosas. Que luego se nos hace más difícil el momento de limpiar.

Clave 7: No refuerces a tu hija o hijo una cualidad (guapa, listo, alto) porque eso hace que se compare con otros niños o niñas.

Celebra el camino que está haciendo para llegar a aquella meta que se ha propuesto. O aquella meta que tiene que hacer, como el esfuerzo para sacar los deberes adelante, el esfuerzo por mantener la casa ordenada y lo bien que se está sintiendo el hogar despejado. Dile que es capaz de hacer cualquier cosa, que sólo necesita esfuerzo y tiempo y habrá merecido la pena. Que realmente lo que merece la pena es lo que está haciendo ahora y es lo que tiene que disfrutar. Y luego conseguirá, gracias al hoy, aquello que desea. O quizá no, pero habrá disfrutado el camino. Estas cosas los niños tienen que saberla. Que a veces se consiguen las cosas, y otras no son exactamente como queríamos.

PALABRAS FINALES

Trabajando la atención a nuestros pensamientos, llegando a estar como observadores, sin dejarnos arrastrar por esa corriente que genera, ni anclados en él, llegamos a controlar mejor nuestros impulsos, y podemos controlar los inicios de la frustración, entendiéndola, tomando una conciencia mayor para al final y con la práctica, podamos evitarla en la medida de las circunstancias y sobre todo, ayudando a nuestras pequeñas y pequeños tanto en los problemas de frustración y en cómo salir y que cada vez sean menos los momentos de frustración.