Hoy te traigo 14 beneficios directos para tu hija o hijo al practicar Atención Plena, que ya reciben muchas niñas y niños tras la práctica diaria. Estas prácticas las realizan aprendiendo a través de ejercicios sencillos adaptados a su edad. Divertidos y llenos de investigación, experiencias que les hacen aprender.
¿Cómo le ayuda?
¿Cómo le ayuda? ¿En qué le beneficia? Comenzamos a nombrar los catorce motivos – o catorce razones – por las que tu hija o hijo debería practicar Atención Plena (Mindfulness).

Razones y motivos para la práctica de la atención plena :
- Regula su atención y su concentración. Y a través de esta, se da cuenta de cuándo está disperso y aprende a saber dirigir de nuevo su atención a aquello que estaba realizando. Esto le va a ayudar en sus notas, evaluación, y en la comunicación con los demás.
- Obtiene más momentos de calma. Tiene más momentos de calma en su día; en casa (lo que además os beneficia a todos), en la clase y el colegio (lo que le ayuda con sus compañeras y compañeros, profesores y otras personas).
Esto no significa que no vaya a enfadarse, llorar, gritar o reír efusivamente nunca más. Porque seguirá teniendo emociones, ya que es persona. Pero sí que sabrá dirigirse hacia la calma, la tranquilidad, en momentos de más agitación.
- Mantiene una mente de principiante. Lo que significa que aceptará nuevos aprendizajes que le lleguen de otras personas, de una manera más abierta y receptiva.
- Una niña, un niño que practica atención plena sabe diferenciar sus estados de ánimo e indaga. Investiga el por qué se siente de ese modo. Es así como pasa al siguiente punto.
- Acepta y convive con mayor tolerancia sus emociones (irá, rabia, frustración, miedo, tristeza…) Esto ocurre porque sabe y ha trabajado que las emociones están con nosotros de manera natural. Igual que necesitamos que el corazón palpite para vivir por la función que hace, las emociones las necesitamos porque cada una tiene también su función.
- Acepta del mismo modo y convive con las emociones de las personas que le rodean. De este modo es una persona más empática y compasiva. (Si tienes dudas sobre el término “compasión”, te animo a que leas el post anterior donde la explico.
- Disminuye su impulsividad. Tras una experiencia vivida, la respuesta será más reflexiva, pensada. Por lo que dejará de ser una respuesta reactiva o impulso. Y por lo tanto, también bajará poco a poco la agresividad de la reacción (impulso) al ir sumando los puntos anteriores y llegar a una respuesta, y no a una reacción de su vivencia.
- Y el punto anterior lleva a este: Disfruta más de sus relaciones, por lo que su círculo es de personas con las que crea comunicación sana (relaciones sanas).
- Tiene mayor amabilidad hacia sí misma (sí mismo). Y también hacia los demás como consecuencia de cuidarse a través de la amabilidad.
- La competencia con los demás de un modo negativo va quedando atrás. Por lo que obtiene menor autocrítica y una mejora contínua consigo misma. Se trata de superarse cada día un poquito más a una misma, o uno mismo. Sin necesidad de ser perfeccionista, pero sí con ganas de crecer y desarrollarse mejorando las habilidades y mentalidad propia.
- Obtiene mayor seguridad en quien es como persona, cuáles son sus fortalezas, cuáles también sus debilidades, y cuál es el camino que quiere para sí misma. Por lo que la práctica de la Atención Plena previene el acoso escolar, el bullying. Tanto el sufrirlo en primera persona, como el verlo en otra persona y poder decidir tomar también los pasos necesarios para que quien lo sufre pueda salir de ahí.
- Mejora el rendimiento escolar. Tal y como he nombrado en el punto uno, trabajando y entrenando su atención, conseguirá tener mayor control sobre lo que ocurre en su día a día en clase y en el momento del estudio. Esto le hace más consciente y puede, siempre que lo desee, dirigir su atención al lugar al que debe estar escuchando y quizá participando activamente.
- Aumenta su resiliencia al tener claro el camino que quiere hacer para conseguir lo que desea. Todos nos caemos, todos. Es algo inevitable y de hecho es necesario para crecer y evolucionar. Es a través de los “problemas”, o retos, que podemos tomar acciones para continuar adelante. Y eso es la resiliencia, caer y levantarse. Caer y levantarse. Unas veces con más energía, otras con menos. Unas veces con más positividad, otras con menos… pero sabiendo que está en el camino y que es normal.
- La niña y el niño crece mental y físicamente más saludable. Todos los puntos anteriores le hacen llegar a este. Y éste hará que pueda prevenir enfermedades como el estrés, la ansiedad e incluso enfermedades crónicas.
PALABRAS FINALES SOBRE LOS BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DE LA ATENCIÓN PLENA:
¿Verdad que es fascinante todo lo que puede hacer en tu hija o hijo el practicar Atención Plena? ¿Te imaginas a tu hija o hijo con mayor calma, equilibrio emocional y seguridad en sí misma/o en su día a día? No solo le beneficia según va aprendiendo y practicando, sino que le ayudará a prevenir enfermedades de su futuro, consiguiendo una vida más saludable y equilibrada.
Si te parecieron interesantes estos 14 beneficios que puede tener tu hija o hijo al practicar Atención Plena, y quieres que le ayude, solo tienes que pinchar en el siguiente botón para ponerme en contacto contigo.

