HOY HACE 23 AÑOS

El lugar en el que estoy tiene un camino por el cual he ido avanzando desde que nací. ¡Hoy hace 23 años que conocí a la persona que más me ha inspirado durante mi infancia y que no forma parte de mi familia! Pepa Flores, Marisol.

¿Y qué tiene que ver esto con la Atención Plena?

Pues mucho porque ayudo a las niñas y a los niños a conocer sus emociones, a aprender a gestionarlas a través de la práctica de la Atención Plena, que es estar atenta y atento al cuerpo en el momento presente, a los pensamientos en el momento presente, y a decidir conscientemente para poder avanzar saludablemente y… verás.

Los inicios

Si pienso en Mireya de pequeña, y no tan pequeña, en qué la ilusionaba, qué era lo que más le gustaba ver y escuchar, y qué decía que quería ser con toda su alma… era (por este orden) ver las películas de Marisol, escribir las letras de las canciones que antes eran en cinta de vídeo VHS y tenías que estar pegada al reproductor de vídeo para ir pasándolo ¿lo recuerdas?

Lo que más me gustaba era cantar sus canciones y sentir que yo era ese personaje que sufría, reía con la mirada, cantaba girando la mandíbula hacia un lado y disfrutaba con cada escena. Tanto tanto que veía las películas una y otra vez, una y otra vez. Y eso es algo que solo he hecho con su contenido. 

No me atrae ver una película o una seria repetida, aunque sé que según en el momento de la vida en el que estés, puedes aprender cosas diferentes porque la vida te hacer ver lo que necesitas en cada momento y hay cosas que se te van y cuando vuelves a verlas (o leerlas, con los libros pasa igual) te sorprendes ¡cómo no me he dado cuenta antes de lo que le ocurre al protagonista…! ¿Te ha pasado alguna vez?

Aún así, es muuuuy raro que yo decida ver algo repetido tanto ahora como cuando era pequeña o más joven. Así que, ver las películas y escuchar las canciones de Pepa tanto en VHS como en Cine de Barrio, era mi momento de Atención Plena, de estar yo con mis sensaciones, emociones y vivencias de ese momento.

¡Gracias por inspirarnos!

La interpretación

Y esta pasión por sentir que yo era Marisol y disfrutar con esos momentos fueron, junto a una compañía de teatro que veía en la feria cada año, quienes despertaron en mí esas ganas de poder expresar, sentir y vivir siendo actriz. Poder interpretar a diferentes personajes que cuentan historias emocionales. Porque esto es lo que atrae al espectador, las emociones que viven los personajes y nos identificamos con ellos, sentimos empatía… 

Así que, después de terminar bachillerato y estar entre estudiar Educación Infantil o Arte Dramático… me fui a Infantil y al año siguiente a Interpretación para cine y TV. Ya en mi adolescencia estuve estudiando teatro en la escuela municipal y fueron dos años maravillosos para mi estando en ese lugar. Era como mi hogar, mi casa, mi momento. Sentía, humildemente, que tenía potencial y además me lo decían y eso me hacía estar más feliz y decidida a querer interpretar.

Las emociones

Fue en el segundo y tercer año de la diplomatura de Interpretación, que me di cuenta de la importancia de las emociones y de poder gestionarlas porque cuando entrábamos a interpretar, si jugábamos con experiencias vividas dolorosas, debían ser experiencias superadas y que nada más acabar la escena, poder abandonar la emoción en la que está el personaje de una manera casi inmediata. Si no lo conseguías, podías arrastrar una herida emocional que es difícil de cerrar sin un trabajo personal y consciente.

¿Ves de qué hablo? Hablo de expresión corporal y verbal, de emociones y heridas emocionales, de gestión emocional, de trabajo personal de manera consciente para poder conocerte y avanzar. 

La atención plena – Mindfulness

En mi último año, estaba en la clase de Pilates en el gimnasio y entraron dos personas. Un monitor del gimnasio (se les reconoce porque van uniformados) y otra persona que no conocía y que no iba uniformado. Pero que iba a ser el profesor o guía de Atención Plena (o Mindfulness) en un par de meses si había gente suficiente para dar la clase. Me consta que salieron varios grupos y que fue un éxito.

¿Y cómo no iba a serlo?

Si la manera en la que hablaba el profesor Ismael Santos de lo que era Mindfulness y lo que tenía programado hacer fue como conectar conmigo y una sensación en mi interior despertó y supe que tenía que vivir lo que en esas clases se iba a hacer. Tanto que fui la primera en apuntarme el primer día en el que abrieron las plazas, a las seis de la mañana abrían el gimnasio. Pues entre las 5.30 y 5.40 estaba yo allí, para apuntarme y no quedarme sin mi plaza. Recuerdo perfectamente a la segunda persona que se apuntó. No hablamos mucho durante las clases pero me hizo ilusión aquel momento y por eso lo recuerdo.

Y poco a poco, profundizando tras cada clase y conversando con compañeras, me enteré de que había colegios en los que se estaba comenzando a llevar, muy pocos, pero había y eso me hizo feliz. Y me hizo feliz porque si a mi me estaba despertando por dentro, si yo estaba comenzando a entenderme, a quererme más, a ser más amable conmigo y después poder serlo con los demás… a tener más seguridad en mí misma tan solo con estar conmigo en plena atención, ¡era maravilloso que niñas y niños aprendan a quererse y todo lo que viene de manera natural tras la práctica de la Atención Plena!

Creer Creciendo Juntos

Y la vida te va llevando…

Siempre supe que sería emprendedora, empresaria. Y el quererlo me hizo replantearme, escucharme y escuchar a la sociedad para ver dónde podía realmente ayudar a los demás.

Y el querer que todos los niños y las niñas del mundo puedan ser felices digan lo que digan los demás, hagan lo que hagan los demás, felices por ser quienes son, felices porque son únicos y únicas, sentirse a gusto en sus propios cuerpos y en sus mentes y eliminar la parte que no guste tanto.

Viviendo en base a nuestro propósito

Porque de esto va vivir, va de ser consciente de manera saludable de qué queremos mejorar en nosotros y ponernos metas para ir consiguiéndolo.

Para cuando seamos adultos y estemos en nuestro lecho de muerte (aunque no sepamos si llegaremos todos y todas a ser “viejos”) poder tener la sensación de que hiciste todo lo que soñabas hacer estando despierto.

Que siempre fuiste a por aquello que deseabas con todas tus fuerzas aunque la meta no fuera tal y como la esperabas pero el camino fue de aprendizaje y diversión. Y que, aunque es probable que aún queramos seguir viviendo, y tengas proyectos en mente como le sucedió a mi abuelo, te sientas en plenitud al recordar tu vida.

Que no hiciste daño y que atravesaste miedos para hacerte más fuerte. Que vinieron a ti personas que te enseñaron, a las que amaste, con las que jugaste y a las que ayudaste desde el corazón. Y esto te hizo y te hace feliz.

Que no tuviste que apagar la luz de nadie para brillar tu sino todo lo contrario. Pudiste ayudar a brillar a otros y con su brillo y su luz, tu luz creció.

Las niñas y niños en el momento presente

Estos mensajes son mis mensajes para cada niña y cada niño. Mi misión es que cada niña y cada niño conozca su brillo y su luz, y pueda después ayudar a los demás a brillar y a iluminar caminos, personas, animales y lugares.

Mi misión está en que sean conscientes de su mente y de su cuerpo para tomar decisiones amables, cuidarse y cuidar. Porque si lo aprenden desde pequeños, lo llevarán ya en ellos en su vida adulta.

¿Te imaginas adultos cuidándose unos a otros en la calle, el metro… Siendo amables unas personas con otras…?

Sí, hay quien es amable pero la mayoría no lo es. Si apenas nos miramos a los ojos… o a la cara si me apuras, cuando estamos a solas con alguien en el parking, en una acera, en el rellano donde vives y un gran etc.

¡Hoy hace 23 años!

Hoy estoy feliz dando clase de Atención Plena. Si, hoy hace 23 años, que aún estaba en el instituto, quería ser actriz y cuidaba a bebés y no tan bebés como algo innato, y no podía imaginar que era esta maravilla lo que la vida me tenía preparado.

Que es esta una de mis formas de poder ayudar al ser humano. Que puedo incluso acompañar a niñas y niños desde muy pequeños y hasta que llegan a la adolescencia y ver y estar en su desarrollo en estas etapas es un regalo para mi.