LA ATENCIÓN Y SUS CARACTERÍSTICAS

Como veíamos en la entrada anterior, atención nos permite enfocar un objeto o situación para percibir de manera consciente lo que está ocurriendo en ese momento. Para entender un poco más la Atención Plena, a continuación mencionamos una serie de características.

CARACTERÍSTICAS

  • La atención tiene una capacidad limitada que puede ir ampliándose si se practica y entrena. Con esto hacemos referencia a la Amplitud, que es la cantidad de información que podemos atender en el mismo momento, y al número de tareas que podemos hacer a la vez.
  • Está condicionada por aquellas cosas que ocurren y que nos dispersan, como nuestros propios pensamientos, ruidos externos, movimiento en nuestro entorno, y según lo anterior necesitamos distintos niveles de Intensidad en función del tipo de actividad.
  • El Control nos ayuda a dirigir la atención dependiendo del entorno y la tarea que vamos a realizar, utilizando el enfoque que consiste en responder discretamente a estímulos sensoriales específicos, y sostenida como la capacidad de mantener una respuesta conductual constante durante la tarea.

Luis López González en su libro Mindfulness en el Aula, hace mención que es diferente prestar atención (voluntad), enfocarla (orientación) o mantenerla (concentración).

Para prestar atención necesitas tener la intención de estar atenta o atento escuchando, observando… a aquello que te propones, volviendo a dirigirla tantas veces sean necesarias en el momento en el que te das cuenta que tu atención ya no está sino en un pensamiento u otro lugar. 

Para entrenar la atención necesitamos de la voluntad. Simplemente conectando con la experiencia del momento presente, de una manera continuada, sin juzgar, una y otra vez.

ENTRENAMIENTO

Busca un momento para parar y estar tranquila cada día. Y enseña a tu hija o hijo a que también lo haga. Te dejo algunas prácticas sencillas que podéis realizar en cualquier lugar para practicar, de una manera muy sencilla, el estar plenamente presentes con vuestra atención. Uno de sus muchos beneficios es el vínculo que se crea y la mejora de la comunicación en la familia al compartir momentos como los que a continuación te detallo:

  • Cuando tu hija o hijo ya esté acostado, cuéntale un cuento antes de que se duerma, y permite que, al día siguiente, seas tu el oyente y tu hija o hijo quien te lea. Tu objetivo es tan solo escuchar desde el principio hasta el final.
  • Cada día, al salir a la calle, deteneos tan solo cinco minutos para mirar al cielo y observar las nubes. Podéis elegir una, ver cómo se mueve y seguirla con la mirada. ¿Veías alguna figura en las nubes? ¿Se movían o estaban quietas? 
  • Cantar juntos una canción o más de una alegrará ese momento juntos mientras entrenáis vuestra atención, y si además lo podéis escenificar como si de un musical se tratase, más divertido aún. Al finalizar la canción preguntaos ¿Ha estado tu atención en la canción todo el tiempo de duración o fue a un pensamiento o hacia algo que ocurría a tu alrededor?

ENFOQUE EN EL PRESENTE

Cuando no estamos presentes al momento con la experiencia, solemos estar pensando en lo que tengo que hacer mañana en el trabajo (futuro), en la pelea que acabo de tener al salir del trabajo con un jefe (pasado)… y ésto provoca estrés en nuestro cuerpo, y enfermedades que pueden quedarse con nosotros de manera permanente. 

Tener nuestra atención en aquella actividad que hacemos en este preciso momento con nuestra hija o hijo mejora el vínculo, la comunicación, la confianza, nos divierte y nos ayuda con la salud.